10/10/11

Clamor unánime en Santa Ana: “No más de lo mismo...”

La comunidad del barrio Santa Ana aclamó unanimemente la presencia del candidato Juan Martín Vásquez Hincapié y, al mismo tiempo, reafirmó su apoyo incondicional a las pretenciones del aspirante único de siete corrientes políticas para el período 2012-2015, porque “estamos cansados de la misma politiquería, de la falta de administración, de promesas y más promesas, del mal trato a la ciudadanía, de la corrupción, de la discriminación, del atraso de nuestro municipio y de la falta de oportunidades en todos los campos sociopolíticos de nuestra región”.


Durante el desarrollo de una tarde de integración comunitaria celebrada frente a la Capilla del citado vecindario, el aspirante a la Alcaldía escuchó las voces de expresión popular del pueblo allí reunido, el cual coincidió en que “Támesis necesita un gerente con capacidad administrativa para gestionar recursos ante el Gobierno Nacional y Departamental ya que quienes han administrado los dineros públicos durante los últimos años sólo se han preocupado por el bienestar de unos pocos allegados sin importarles la colectividad general y el progreso y desarrollo de la población... Es la hora del cambio”, gritaban los presentes, “y Juan Martín es el único candidato preparado para efectuar ese cambio y sacar a Támesis del abismo económico y administrativo en que se encuentra”.

Por su parte, el Comunicador Social y Abogado pidió unificar esfuerzos en todos los campos “para que nuestra patria chica vuelva a ser el pujante y atractivo Municipio que fue en un pasado... De la mano del Todopoderoso y con la férrea decisión y voluntad de todos nuestros paisanos tamesinos para trabajar unidos durante el próximo cuatrienio, tomaremos las riendas de la población el próximo primero de enero de 2012 y, estoy convencido de que el primero de enero de 2016, les entregaré un Támesis muy diferente al que tenemos hoy; un Támesis con mejor calidad de vida, un Támesis pluripartidista, un Támesis en donde reine la paz y la confraternidad familiar, un Támesis digno de nuestros abuelos y de nuestra niñez, un Támesis sin corruptos, un Támesis donde el poder sea compartido por todos y no privilegio de un puñado de politiqueros, un Támesis que sea orgullo de propios y extraños como lo era ese Támesis que me vio nacer y como lo soñamos a diario todos los aquí presentes”.